
La inyección directa de delivery en el TPV es la forma más eficiente de integrar Glovo, Uber Eats y Just Eat sin tablets adicionales y sin pagar comisiones por pedido. Cada restaurante activo en estas plataformas tiene el mismo problema operativo: tres tablets en la barra, tres flujos de trabajo distintos y tres fuentes de error. El camarero oye el pitido de una plataforma, lee el pedido, lo teclea en el TPV y espera que no haya confusión. En hora punta, esto se multiplica por 20 o 30 pedidos simultáneos.
La solución del mercado son los integradores tipo pasarela: un servicio intermedio que recoge los pedidos de cada plataforma y los reenvía al TPV. Funcionan, pero conllevan un coste variable por uso y una dependencia de paneles externos que puede simplificarse con una arquitectura diferente.
Pasarela vs. Inyección Directa: la diferencia que importa
El modelo de pasarela (lo que ofrecen los integradores tradicionales)
Glovo ──────────────────┐
Uber Eats ──────────────┤──► Servidor del integrador ──► TPV
Just Eat ───────────────┘ (Deliverect, etc.)
El pedido sale de la plataforma, viaja a los servidores del integrador, se transforma al formato del TPV y se reenvía. Hay tres puntos de fallo, una latencia acumulada de 45–120 segundos y una factura mensual de entre 149 € y 299 € que el restaurante paga indefinidamente.
Además, cada vez que cambias un plato, un precio o un horario, debes actualizar la carta en el panel del integrador y esperar a que se propague. Si te olvidas, los clientes piden platos que ya no tienes o a precios incorrectos.
El modelo de inyección directa (lo que hace Lymon)
Glovo ──────────────────┐
Uber Eats ──────────────┤──► API de Lymon ──► API nativa del TPV
Just Eat ───────────────┘
Lymon también actúa como integrador —todos los pedidos pasan por Lymon— pero se conecta directamente a la API nativa del TPV en lugar de usar transformaciones de formato o paneles intermedios adicionales. El pedido llega al TPV exactamente igual que si lo hubiera tecleado un camarero, en menos de 5 segundos y sin intervención humana.
En el mismo precio fijo mensual está incluida tanto la integración con las plataformas de delivery como la tienda online propia, sin comisiones por pedido en ninguno de los dos canales.
La carta se sincroniza desde el propio TPV. Cambias un precio en Hosteltáctil y en 60 segundos está actualizado en Glovo, Uber Eats y Just Eat. Sin paneles adicionales.
Cómo funciona en los 5 TPVs principales
Hosteltáctil + Lymon
Hosteltáctil expone una API REST que Lymon utiliza para crear tickets directamente en la sesión activa de caja. El pedido aparece en la pantalla de cocina en el mismo formato que un pedido de sala, con la mesa asignada como “DELIVERY” o con el número de pedido de la plataforma. Sin ninguna configuración especial por parte del restaurante.
BDP + Lymon
BDP Net trabaja con una arquitectura de base de datos SQL accesible vía API propia. Lymon inyecta el pedido como una venta directa en la sesión de turno activa, generando el ticket de cocina y el registro contable de forma automática. Los pedidos de delivery aparecen diferenciados en los informes de ventas por canal.
Ágora + Lymon
Ágora POS, especialmente usado en cadenas y franquicias, permite la integración a nivel de canal de venta. Lymon registra Glovo, Uber Eats y Just Eat como canales separados dentro del sistema, lo que habilita la segmentación de datos y el análisis de rentabilidad por plataforma.
Glop + Lymon
Glop TPV tiene módulo de delivery nativo. Lymon se conecta a ese módulo y eleva su capacidad: en lugar de gestionar cada plataforma por separado desde el panel de Glop, Lymon unifica la entrada y sincroniza la carta desde una única fuente de verdad.
Revo + Lymon
Revo, muy presente en negocios de media y alta rotación, procesa el pedido de Lymon como una comanda estándar. La integración incluye sincronización de modificadores y extras, de modo que si un cliente pide “sin cebolla” en Uber Eats, esa instrucción llega a la pantalla de cocina sin que nadie la transcriba.
El impacto en la barra: sin tablets
Una tablet de delivery tiene un coste que va más allá del hardware:
- Distracción del equipo — el camarero debe mirar tres pantallas distintas.
- Error de transcripción — media del 2–3% de pedidos con algún error cuando se teclea manualmente.
- Tiempo de reacción — el pedido de la plataforma llega a cocina con un retraso medio de 3–5 minutos respecto a la hora real del pedido.
Con inyección directa, la barra recupera su función original. El equipo atiende en sala. Los pedidos de delivery entran solos, se gestionan solos y se registran solos.
Cuánto cuesta no usar inyección directa
| Concepto | Modelo pasarela | Lymon (inyección directa) |
|---|---|---|
| Modelo de coste | Variable por uso (149–299 €/mes) | Coste fijo mensual, sin comisiones por pedido |
| Tienda online incluida | No (servicio separado) | Sí, incluida en el mismo precio |
| Tablets en barra | 1–3 dispositivos | 0 |
| Tiempo medio de entrada de pedido | 90–180 seg. | < 5 seg. |
| Errores de carta por semana | 3–6 | 0 |
| Actualización de carta | Manual en panel externo | Automática desde TPV |
| Datos por canal en TPV | No | Sí |
Para un restaurante con 50 pedidos de delivery diarios, el tiempo recuperado equivale a entre 45 y 90 minutos de trabajo de camarero por turno. Recursos que vuelven a la atención al cliente en sala.
Activación en menos de 48 horas
La integración no requiere cambios en tu TPV, instalación de hardware adicional ni formación del equipo. El proceso:
- Día 1: Lymon accede a la API de tu TPV con las credenciales que tú proporcionas.
- Día 1: Se importa la carta actual desde el TPV a las plataformas.
- Día 2: Se realizan pedidos de prueba en cada plataforma y se valida el flujo completo.
- Día 2: Producción activa. Las tablets desaparecen de la barra.
Si quieres ver qué otras funciones activa Lymon en tu TPV —pedidos QR, pagos QR, datáfono integrado— consulta la guía de compatibilidad completa de Lymon con 17 TPVs. Y si gestionas también el cobro en mesa, lee cómo funciona el cierre automático de mesa con datáfono integrado.
Preguntas frecuentes
¿Cómo integra Lymon Glovo, Uber Eats y Just Eat en el TPV?
Lymon recibe los pedidos de las plataformas de delivery y los envía directamente a la API nativa de tu TPV (Hosteltáctil, BDP, Ágora, Glop, Revo y otros). El pedido llega a cocina en menos de 5 segundos, en el mismo formato que un pedido de sala, sin que nadie lo teclee y sin tablets adicionales en la barra.
¿Lymon cobra comisión por cada pedido de Glovo o Uber Eats?
No. Lymon tiene un modelo de precio fijo mensual sin comisiones por pedido. Tanto la integración con Glovo, Uber Eats y Just Eat como la tienda online propia están incluidas en ese precio fijo, independientemente del volumen de pedidos.
¿Qué diferencia hay entre Lymon y Deliverect para integrar delivery en el TPV?
Deliverect y otros integradores funcionan como pasarela: añaden un servidor intermedio que introduce una latencia de 45–120 segundos y un coste variable de 149–299 €/mes. Lymon se conecta directamente a la API nativa del TPV, lo que reduce la latencia a menos de 5 segundos y mantiene un coste fijo sin comisiones por pedido.
¿Qué pasa con la carta si cambio un precio en el TPV?
La carta se sincroniza automáticamente desde el TPV. Si modificas un precio o un plato en Hosteltáctil (o en cualquier otro TPV compatible), el cambio se propaga a Glovo, Uber Eats y Just Eat en aproximadamente 60 segundos, sin necesidad de actualizar ningún panel externo.
¿Es necesario instalar hardware o cambiar el TPV para activar la integración?
No. La integración de Lymon no requiere hardware adicional ni cambios en el TPV. El proceso de activación completo dura menos de 48 horas: el primer día se accede a la API y se importa la carta; el segundo día se valida con pedidos de prueba y se pasa a producción.
Solicita la integración — el equipo técnico de Lymon te confirma la compatibilidad con tu TPV el mismo día.