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En Lymon tenemos la solución.

CALCULADORA DE RENTABILIDAD
PARA RESTAURANTES

Descubre cuánto pierdes cada mes en comisiones de delivery y gestión manual — y cuánto puedes recuperar con Lymon. Introduce los datos de tu restaurante y obtén un desglose completo en menos de 2 minutos.

EN EL LOCAL

60%
30%

ONLINE

30%
30%
€/hora
(valor habitual: 15 €/h)

Tu resumen de ahorro/mes
con Lymon

AHORRO TOTAL ESTIMADO
0,00 €
Tiempo y comisiones ahorradas al mes

Desglose del ahorro

EN EL LOCAL

Datáfono integrado Tiempo en ir al TPV, obtener la cuenta y cerrar mesa a mano
0,00 €
Pedidos QR Tiempo destinado a tomar nota del pedido
0,00 €
Pago QR Tiempo total destinado a cobrar una mesa
0,00 €

ONLINE

Canal propio Tiempo destinado a atender llamadas y anotar pedidos a mano
0,00 €
Ahorro en comisiones Pedidos que dejan de entrar desde plataformas
0,00 €
Integrador delivery Tiempo destinado a anotar los pedidos de las plataformas
0,00 €
¿Cómo se calcula el ahorro?

Parámetros base

  • Ticket medio pedido local: 20 €
  • Ticket medio pago QR/datáfono: 50 €
  • Ticket medio pedido online: 20 €
  • Tiempo medio por pedido QR: 5 min
  • Tiempo medio por pago QR: 3 min
  • Tiempo medio cierre con datáfono: 2 min
  • Tiempo medio picar pedido en TPV a mano: 2 min
  • Tiempo medio coger pedido por teléfono: 5 min

Cómo se aplican los cálculos

  • Facturación tarjeta = Facturación total × % tarjeta
  • Pedidos QR: adopción QR × facturación total
  • Pago QR: adopción QR × facturación tarjeta
  • Datáfono: (1 − adopción QR) × facturación tarjeta

Tu equipo lleva horas al día haciendo tareas que no deberían existir

Ir y volver a la mesa para tomar nota. Volver al TPV para picar el pedido a mano. Volver a la mesa con el datáfono para cobrar. Atender el teléfono para pedidos a domicilio mientras el salón espera. Son tareas que se repiten decenas de veces cada servicio y que no aportan nada a la experiencia del cliente.

No es un problema de tu equipo — es un problema de herramientas. La mayor parte del tiempo del personal de sala se consume en procesos mecánicos que se pueden eliminar por completo, sin contratar más gente y sin cambiar cómo funciona el restaurante.

Del QR a cocina en segundos: sin intermediarios, sin errores

El cliente escanea el QR de la mesa, elige, personaliza y confirma su pedido desde el móvil. El pedido llega directamente a cocina. Ningún camarero tiene que ir a tomar nota, ningún pedido se pierde ni se malinterpreta. El datáfono integrado cierra la cuenta en el mismo proceso, sin volver al TPV.

En un servicio de 50 cubiertos, esto supone recuperar más de 8 horas de trabajo mecánico cada día. Horas que el equipo puede dedicar a lo que sí marca la diferencia: recomendar, atender, fidelizar. Un camarero que no está picando pedidos es un camarero vendiendo.

El teléfono como canal de pedidos ya no tiene sentido

Cada llamada para pedir a domicilio interrumpe el servicio, ocupa a una persona durante varios minutos y genera errores. Con el canal online propio de Lymon, los pedidos a domicilio y recogida llegan de forma automática al TPV, sin llamadas, sin anotaciones en papel y sin que nadie tenga que estar pendiente del teléfono durante el servicio.

Camareros que cuidan al cliente, no que gestionan papel

Un camarero que no tiene que ir al TPV a picar pedidos ni buscar el datáfono para cobrar tiene la cabeza libre para hacer lo que realmente importa: hablar con el cliente, sugerir un vino, detectar que una mesa lleva esperando demasiado, recomendar el postre.

La automatización de la operativa no sustituye al equipo — lo potencia. El resultado es un servicio más rápido, menos errores, mesas que rotan mejor y clientes que vuelven. Todo ello sin ampliar plantilla.

Menos tiempo en cobrar, más mesas por noche

Con el pago QR, el cliente paga cuando quiere desde el móvil sin esperar al camarero. La mesa queda libre antes. En locales con alta rotación, esto puede equivaler a una o dos mesas adicionales por servicio, sin aumentar aforo ni personal.

Plataformas de delivery: úsalas para captar, no para sobrevivir

Just Eat, Glovo y Uber Eats tienen su lugar como escaparate para nuevos clientes. El problema es depender de ellas para el grueso del delivery, cediendo entre el 25% y el 35% de cada pedido en comisiones. Con un canal propio bajo tu marca, los clientes habituales piden directamente a ti, el margen es íntegro y los datos del cliente son tuyos.

El integrador de delivery de Lymon consolida todos los pedidos de plataformas en el mismo TPV, sin tener que picarlos a mano uno a uno. Menos errores, menos tiempo y sin necesidad de estar pendiente de varias tablets en paralelo.

Preguntas frecuentes sobre automatización en hostelería

¿Es posible automatizar la toma de pedidos en un restaurante?
Sí. Con carta digital y pedidos QR, el cliente pide desde su móvil escaneando el QR de la mesa y el pedido llega directamente a cocina, sin que ningún camarero tenga que intervenir. No requiere app ni cuenta. Funciona desde cualquier smartphone y elimina los errores de transcripción al picar pedidos a mano en el TPV.
¿Cuánto tiempo pierde el personal de sala en tareas que se pueden eliminar?
En un restaurante tipo, el personal dedica entre el 30% y el 40% de su tiempo de servicio a tareas mecánicas: ir y volver de mesas para tomar nota, picar pedidos en el TPV, buscar el datáfono para cobrar y atender el teléfono para pedidos a domicilio. En un servicio de 50 cubiertos, automatizar estos procesos equivale a recuperar más de 8 horas de trabajo al día.
¿Cómo funciona el pago con QR en un restaurante?
El cliente escanea el QR de la mesa, revisa su consumición y paga desde el móvil con tarjeta o Bizum, sin esperar al camarero. La mesa queda cerrada automáticamente en el TPV. El equipo no tiene que desplazarse con el datáfono ni gestionar el cobro manualmente, lo que libera tiempo y acelera la rotación de mesas.
¿Cómo puedo dejar de depender del teléfono para los pedidos a domicilio?
Con un canal de pedidos online propio, los clientes realizan sus pedidos a domicilio o recogida directamente desde una web bajo tu marca. Los pedidos llegan de forma automática al TPV sin llamadas, sin anotaciones en papel y sin interrumpir el servicio de sala.
¿Qué pasa con los pedidos de Glovo, Just Eat o Uber Eats? ¿Los tengo que picar a mano?
Con el integrador de delivery de Lymon, todos los pedidos de plataformas externas entran directamente en tu TPV sin tener que picarlos manualmente. Se elimina la necesidad de tener varias tablets en paralelo y se reducen los errores de transcripción.
¿Automatizar los pedidos significa que los clientes pierden el trato personal?
Al contrario. Cuando el equipo deja de picar pedidos y gestionar cobros, tiene más tiempo para atender al cliente de verdad: recomendar platos, estar pendiente de la mesa, detectar necesidades. La automatización elimina las tareas mecánicas para que el equipo pueda centrarse en lo que sí genera valor: la experiencia del cliente.
¿Cómo mejorar la rentabilidad de un restaurante sin contratar más personal?
La clave está en hacer más con el mismo equipo eliminando el trabajo que no genera valor. Con QR para pedidos y pagos, integrador de delivery y canal online propio, un restaurante puede aumentar la capacidad de servicio, reducir errores y mejorar la rotación de mesas sin necesidad de ampliar plantilla.

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